
Capítulo V: La complicación del propio plano
Estamos llegando a la última parte del análisis, que sin duda, resultará ser la que contenga los errores más absurdos introducidos en el plano. Como vemos a continuación, en las primeras ediciones la línea 3 no se hacía corresponder con su circulo correspondiente (un nuevo error que sumar a la lista). Sin embargo, se atendió a esta crítica tal y como apreciamos en la siguiente edición (derecha).

Una novedad incorporada en la última edición del RaRo, es la indicación del tiempo empleado en los trasbordos (supongo que alguien habrá cronometrado este tiempo a una velocidad “estándar”). Y volvemos a lo de siempre: no es habitual indicar el tiempo de trasbordo de una línea a otra, pues a parte de saturar la correspondencia de indicaciones y símbolos, se está dando una información totalmente subjetiva y arbitraria (no todos caminan igual, y no siempre se encuentran los pasillos despejados). Por eso, la mayoría de redes de metro del mundo (salvo Madrid), elude esta información. Como excepción, a veces se indican los metros que hay de un punto a otro, pero no los minutos.
Como se puede ver en el ejemplo de abajo, las primeras ediciones quedaban algo más limpias y claras que la última, empezando por los 9 minutos (5+5=9?) que están tapando la línea 4 y 5 (creo que es la primera vez que veo como un símbolo de este tipo se coloca sobre dos líneas).

En la estación de Plaza de España y Noviciado, prefería el diseño antiguo donde el diseñador incorporaba (sorprendentemente) una correspondencia en diagonal. En la última edición, esta correspondencia a lo largo de la L10 dificulta su lectura y empeora el diseño anterior, incluyendo los 5 minutos teóricos que no hacen más que ensuciar el plano (recordemos esa primera característica de plano esquemático: claridad y sencillez).

Otro ejemplo es Gran Vía. Si el diseñador hubiera subido la correspondencia, no habría hecho falta montar una línea sobre la otra.

En la siguiente ilustración, observamos a la izquierda la forma de complicar la correspondencia de la L3 en la estación de Sol. Lo normal hubiera sido continuar hacia abajo en línea recta y colocar ese innecesario bocadillo de Sol en otra parte.

Continuando por la L3 hacia el Sur, vemos también esta complicación llevada a cabo por el diseñador:

En este siguiente caso, la L5 tiene que pasar por encima de la L2 para continuar con su viaje, todo porque los puntos coloreados están invertidos. En la solución propuesta, vemos que es fácil evitar este entrelazado de líneas (recordemos el concepto de sencillez). Por cierto, aprovechando la mejora, si se reduce esa absurda y confusa línea vertical del símbolo de “Ramal”, la correspondencia queda más clara y limpia como se aprecia en la imagen.

Este sería la visión global para la zona comentada, donde se aprecia una mejora en claridad y sencillez.

Sin motivo aparente, se traza la línea 1 como una curva serpenteante, cuando en la realidad es una diagonal recta por la calle Atocha y Avenida de Ciudad de Barcelona. Para facilitar la lectura al viajero, propongo un trazo más sencillo (con la simbología de Atocha donde corresponde).

Otro detalle sin importancia pero que fortalece la idea de la falta de criterio a la hora de diseñar el plano, es el ejemplo siguiente, donde alterna los colores de la correspondencia para llevarlo a la complicación:

Podríamos continuar haciendo sugerencias, pero creo que con esta última, se verifica efectivamente la forma que tiene el diseñador en complicar el plano. En la siguiente sugerencia que hago a la derecha (es lo que me ha salido en 30 minutos, por lo que se podría mejorar enormemente), basta con simplificar las correspondencias y ordenar un poco las líneas para limpiar esa zona y favorecer la lectura e interpretación.
Volvemos a recordar que esto es un plano esquemático de Metro y no una obra creativa que se va a exponer en un centro de arte moderno:

Esta sería la visión global de la zona:

Como vemos en estos ejemplos, el propio diseñador ha complicado su propio plano innecesariamente, pudiendo haber diseñado un esquema mucho más sencillo y claro, y sobretodo más fácil de interpretar para el usuario. Por razones que desconocemos, ha empeorado su propio trabajo para hacerlo más confuso y complejo.

