
Capítulo II: Imagen corporativa
Definidos las características de los planos de metro del mundo, comprobada la importancia de tener un buen plano esquemático que sea sencillo y claro, y analizados los errores de base de nuestro plano, debemos pasar a otro principio fundamental: “El respeto de la imagen corporativa”.
Cada red de metro cuenta con su propio tipo de letra, colores corporativos, símbolos, colores de líneas y forma de representarlas (por letras, números, etc…). Es importante que el viajero o usuario se acostumbre rápidamente a interpretar esta simbología y colores, pues cuanto antes lo haga, más rápido sabrá moverse entre las correspondencias (al tratar de localizar el túnel o pasillo en los trasbordos). Por ello, en la práctica habitual (diría que el 100% si no fuera por Madrid), el plano esquemático de metro siempre respeta esta imagen corporativa.
En nuestro caso, lamentablemente no se ha respetado. Supongo que por razones de “originalidad” y “creatividad”, pero volvemos al error de base: Esto es un plano esquemático de metro y no el diseño de una portada de un disco.
El plano RaRo no respeta la imagen corporativa de Metro en dos puntos: Símbolos de las líneas y colores de las líneas.
1) Representación de las líneas
Metro de Madrid utiliza la simbología cuadrada con números en su interior, coloreando el fondo según el color de la línea. Para el caso del plano actual, el diseñador se ha inventado una nueva forma de representar las líneas: los círculos (como lo hace París, por ejemplo). Este es un error básico que se debería corregir inmediatamente, pues no corresponde con la imagen corporativa y sólo confunde al viajero.
En el ejemplo, vemos a la izquierda como el anterior plano esquemático respetaba la imagen corporativa de Metro de Madrid. A la derecha, el nuevo símbolo de la línea (inventado). Obsérvese también como Pitis en el plano RaRo no lleva identificación de estación adaptada a Personas de Movilidad Reducida, pero esto lo analizaremos en otro capítulo más adelante.

¿Qué ocurriría si en la estación de Moncloa pusieran los símbolos de las líneas redondeados? Ocurriría como en la siguiente imagen, donde los símbolos redondos identificativos de las “islas” de los intercambiadores compartirían espacio con los símbolos de Metro.

Otra muestra de rechazo hacia la imagen corporativa del metro y a la falta de información útil para el viajero, es el siguiente ejemplo (ver más abajo). En la primera ilustración, vemos como en el plano cartográfico se colorea la estación de Cuatro Caminos en negro por ser cabecera de línea. De igual modo ocurre en la ilustración siguiente, correspondiente al plano esquemático anterior al RaRo.
Al resaltar estas estaciones, mejoramos la información ofrecida en el plano, pues se visualiza de forma más rápida las cabeceras de línea (principio y final) para saber qué dirección tomar. Esto es, cuando estamos en el Metro, y tenemos un plano esquemático en la mano, vemos por ejemplo en los pasillos que se indican dos direcciones: hacia “Cuatro Caminos”, o hacia “La Elipa”. Dado que tenemos que escoger bien la dirección, debemos mirar el plano de un vistazo para situar estas dos estaciones y tomar la dirección correcta. Si están resaltadas o coloreadas en negro, la búsqueda resulta mucho más fácil.
Vista esta explicación, es de gran utilidad tener resaltadas las cabeceras en el plano (como lo hacen los cartográficos de Madrid y otros planos de metro del mundo), pero este importante concepto se ha pasado por alto y se ha equiparado las estaciones de correspondencia (en mayúsculas) con las cabeceras, lo que considero un tremendo error, a parte de no igualar el criterio establecido en los cartográficos (que gozan de muchas más antigüedad que el RaRo). Por otra parte, también se observa la separación (errónea) que tiene el logotipo redondeado de la línea 2 con su cabecera correspondiente (provocado por la utilización de círculos redondeados para las correspondencias).

Por poner un ejemplo de lo que se debería hacer, el plano de la Red Ferroviaria integrada de la asociación Anden1, establece esta distinción particular para las correspondencias:

(NOTA: este plano incluye también las redes ferroviarias de tranvías y cercanías, por lo que no tiene necesariamente que respetar la forma de representación de las cabeceras de las diferentes redes. Para este caso se unifican criterios).
Por último, tenemos la evolución de los símbolos de las líneas de metroligero. Siendo una novedad para la red en 2007, se diseñó por completo los colores corporativos de estas redes, con unas características muy peculiares que las hacían distintas al resto de la red: colores azul, morado y rojo en “negativo”, o dicho de otro modo, con los colores invertidos respecto los símbolos de las líneas del metro y acompañados con el nuevo logo de metroligero.
Todavía no conozco las causas por las cuales el diseñador ha tardado un año y cuatro meses en respetar los símbolos de las líneas del metroligero y quitar los que él había inventado. A continuación, se muestra la evolución sufrida en la simbología de metroligero en el RaRo.

2) Colores de las líneas
En el ejemplo de abajo, resalto los colores de las líneas inventados por este diseñador para las primeras ediciones, y cómo en posteriores ediciones ha ido adaptando los colores reales de las líneas al plano. Esto fue criticado activamente desde espacios participativos como el de Anden2 (de la Asociación de Amigos del Metro de Madrid).
De esta manera se verifica una vez más el afán del diseñador por inventar la realidad y no ajustarse a la imagen corporativa de Metro de Madrid. Por suerte, estos errores se rectificaron en posteriores ediciones.

En la siguiente ilustración, se observa la evolución que ha sufrido el Ramal en el plano RaRo hasta llegar a su correspondiente color original:

A través de la siguiente ilustración, observamos como el antiguo esquemático respetaba la geografía y colores corporativos de la línea Ramal, mientras que en el RaRo:
- No se respeta la geografía de la línea (por ausencia de diagonales y diseño equivocado del propio plano).
- No se respeta el símbolo de Ramal (redondo).

Sin embargo, pese haber corregido estos errores, a continuación vemos cómo en la última edición (derecha) ha oscurecido la Línea 11 sin motivo alguno respecto su color original de Metro de Madrid (izquierda, primera edición) llegando incluso a la confusión con la Línea 6 por compartir colores similares.

Este tipo de errores son intolerables en un “Plano esquemático de metro”, y cualquier ciudad o institución de transportes no permitiría distribuir un plano que no se ajustara a la imagen corporativa del metro. Por desgracia, ocurre en Madrid.

